Cultura Digital: la ventaja competitiva

En el panorama “cloud-first” actual en el que nos encontramos, no basta con seguir de cerca a los competidores directos. Desde los startups hasta las grandes empresas son capaces de adaptar sus modelos de negocio para cubrir las necesidades de sus clientes, por lo que las amenazas pueden llegar desde distintos frentes.

Cuando hablamos con los líderes empresariales que están haciendo frente a esta realidad, queda claro que ya saben lo que tiene que ocurrir:  tienen que transformarse y, además, hacerlo rápido. Muchas de las personas que toman estas decisiones creen que todo se limita a adoptar tecnologías modernas como la nube o la Inteligencia Artificial. Sin embargo, para tener un verdadero impacto, la transformación digital tiene que ir un paso más allá.

En pocas palabras, la transformación digital no es un esfuerzo tecnológico, es un viaje que hacen las personas

Para que se empiece con buen pie se deben combinar tres aspectos clave: liderazgo, cultura del cambio y tecnología. La pregunta clave para las empresas es: ¿cómo puede la tecnología impulsar a mis trabajadores para conseguir una mayor productividad e innovación?

Para dar respuesta a esta cuestión, hemos entrevistado a más de 20.000 trabajadores en 21 países europeos. Hemos analizado la tecnología que usan en sus trabajos, su actitud ante las tareas a realizar y desempeño, y la relación entre ambas cosas.

El doctor Michael Parke, profesor adjunto de Comportamiento Organizacional en la London Business School, y nuestro socio para realizar esta investigación,  resaltó  algunas conclusiones:

Lo que resulta realmente nuevo e interesante es ver el rol que tiene la tecnología y cómo la cultura puede jugar un papel determinante en su impacto positivo o negativo

Nuestra investigación ha confirmado que la tecnología puede ofrecer a las compañías una ventaja competitiva considerable, pero también ha puesto de manifiesto que ésta por sí sola no es suficiente. Para que la tecnología sea más eficaz, necesita implantarse dentro de una cultura digital fuerte. Éste es el punto donde los líderes empresariales defienden el potencial de la tecnología para ayudar tanto a individuos como a la organización; donde los directores dan ejemplo haciendo ellos mismos uso de la tecnología; y donde los empleados reciben la formación necesaria para sacar el máximo partido a esas herramientas digitales.

En toda Europa hemos visto cómo las compañías con una cultura digital fuerte son capaces de posicionarse por delante de sus competidores. De esta manera, vemos cómo los empleados de estas compañías se sienten:

  • 5 veces más capacitados
  • 4 veces más comprometidos
  • 3 veces más innovadores
  • 2 veces más productivos

Cuando la innovación tecnológica se une con una cultura digital adecuada, las personas son capaces de trabajar de una manera más inteligente y sencilla. La productividad aumenta, lo cual es bueno para el objetivo final. También crece el compromiso, lo que hace que el trabajo fluya mejor entre los empleados. Es ahí cuando se puede emprender una tarea, poniendo todo el foco en ella, con energía y pasión. Cuando un individuo encuentra su propio “flow”, es capaz de realizar un mejor trabajo con menos esfuerzo, obteniendo un beneficio para toda la organización.

En compañías con una cultura digital fuerte, también hemos notado un notable repunte de la innovación, con empleados que se sienten más creativos y más colaborativos. Éstas son dos características cruciales cuando una empresa compite en un mundo “cloud-first”.

Los empleados también han compartido cómo se sienten mucho más capacitados dentro de esta cultura. Esto significa que son capaces de realizar mejor su trabajo, que son escuchados y, en definitiva, que son capaces de marcar la diferencia. Cada vez más, las personas quieren sentirse partícipes de un cambio, por lo que los cargos y los salarios no son suficientes para retener el mejor talento.

La tecnología funciona mejor cuando encaja a la perfección con una única cultura empresarial. Un ejemplo es Take Stanley & Stella, una marca B2B de moda belga comprometida con la sostenibilidad. La tecnología es la base de todas sus operaciones, desde ayudar a los equipos en más de 100 países a colaborar, comunicarse mejor tanto con distribuidores como con consumidores o hacer un seguimiento de cada paso en su cadena de suministro.

¿Por qué nos importa todo esto? Porque es vital que siempre tengamos presentes a las personas en todo lo que hacemos. La tecnología es una gran herramienta, pero la pasión y las habilidades de los trabajadores son el verdadero combustible para un futuro en un mundo “cloud-first”.  Para que esto suceda, hay que convertirse en ejemplo y liderar una fuerte cultura digital que permita a las empresas preparar sus negocios para el futuro.

Para conocer más acerca del estudio, visita: https://news.microsoft.com/uploads/2018/02/EEE-Insights-Report.pdf

Puedes ver el artículo original de Michel van der Bel en LinkedIn.

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