En 2020, Microsoft anunció un compromiso ambicioso para convertirse en una empresa carbono negativa para 2030, e hizo hincapié en el desarrollo de alianzas y tecnologías para avanzar en sostenibilidad, tanto en nuestro negocio, como para nuestros clientes y el conjunto de la sociedad. Un hito clave en este camino fue nuestro objetivo de conseguir cubrir con energía renovable (1) todo nuestro consumo energético global anual para el año 2025. Hoy nos alegra anunciar que Microsoft ha alcanzado este objetivo (2). Con este avance fomentamos la inversión en los sistemas eléctricos donde operamos, incrementamos el acceso a energía limpia y promovemos nuevas soluciones en el sector energético.
Más de una década de inversión: 40 GW de nueva energía renovable contratada
Lo que empezó en 2013 con un único acuerdo de compra de energía (PPA) de 110 MW en Texas —un pequeño primer paso para demostrar cómo un acuerdo corporativo podía ayudar a una mayor expansión de la energía limpia (3) —, ha evolucionado hasta convertirse en una de las mayores carteras de energía limpia del mundo. Aquel primer acuerdo no solo dio soporte a los primeros servicios en la nube de Microsoft, sino que inició una década de colaboraciones empresariales y aprendizaje continuo, que ha demostrado que la demanda de soluciones energéticas avanzadas por parte de las grandes empresas puede contribuir a un sistema eléctrico más asequible y sostenible, sin renunciar a la fiabilidad para los clientes.
Desde que anunciamos nuestro compromiso de ser una empresa con emisiones negativas de carbono en 2020, hemos contratado 40 gigavatios (GW) de nueva energía renovable en 26 países, colaborando con más de 95 compañías eléctricas y desarrolladores a través de más de 400 contratos y seguimos sumando. Para poner esta cifra en contexto: es suficiente energía para abastecer a unos 10 millones de hogares en Estados Unidos.
De ese volumen contratado, 19 GW ya están operativos y suministran nueva energía limpia a la red eléctrica, mientras que el resto está previsto que entre en funcionamiento durante los próximos cinco años.
Nuestra nueva estrategia de adquisición de energía renovable sigue generando importantes beneficios medioambientales, como la reducción de nuestras emisiones declaradas de dióxido de carbono de Alcance 2 en aproximadamente 25 millones de toneladas (4) y la movilización de inversiones privadas por valor de miles de millones de dólares en las regiones donde operamos.

Impulsar la inversión en el mercado mediante modelos viables y replicables
Microsoft ha sido una de las organizaciones pioneras en desarrollar prácticas técnicas y comerciales para avanzar hacia modelos de contratación de energía limpia que sean rentables, replicables y escalables según las características de cada mercado.
Nuestra estrategia de compra de energía limpia debe adaptarse a un panorama global muy diverso, con normativas y modelos de mercado eléctrico distintos en cada país. Esto exige ser creativos para equilibrar costes, plazos de puesta en marcha y el tamaño de cada proyecto en todas sus fases: planificación, contratación y gestión.
Nuestro trabajo ha sido posible gracias a una amplia red de partners que han contribuido a construir este mercado junto a nosotros. Según Bloomberg New Energy Finance, más de 200 empresas de todo el mundo han adquirido colectivamente casi 200 GW de energía limpia desde 2008. Mediante la colaboración con otros compradores de energía limpia, así como con cientos de compañías eléctricas, fabricantes, entidades financieras, promotores y equipos de ingeniería, hemos ayudado a reducir los costes de transacción, a facilitar el acceso de los promotores a financiación y a simplificar los modelos de contratación que pueden adoptar otros compradores.
Este impulso global, basado en colaboración, inversión, tecnología e innovación regulatoria, seguirá impulsando inversiones de miles de millones de dólares en infraestructuras y empleo. Y, como hemos visto en numerosas ocasiones, cuando Microsoft lanza una señal clara al mercado, apostando por tecnologías e infraestructuras pioneras y de primer nivel, el sector energético responde al desafío. Nuestra experiencia durante esta última década demuestra que la colaboración, el trabajo con las comunidades y la innovación son fundamentales para impulsar a gran escala tecnologías e infraestructuras de nueva generación.
Potenciar alianzas para ampliar infraestructuras
Un elemento clave para que Microsoft pueda seguir ampliando su infraestructura digital y apoyando a las comunidades donde opera es nuestra capacidad para construir alianzas de confianza con los más de 95 proveedores de energía globales que forman parte de nuestra cartera de energía limpia.
Hemos adquirido energía limpia a través de distintas convocatorias de solicitudes de propuestas o de información, acuerdos bilaterales y tarifas específicas de energía renovable, lo que nos ha permitido evaluar más de 5.000 proyectos de energía libre de carbono en todo el mundo.
Actualmente, Microsoft cuenta con alianzas con 6 compañías energéticas con las que tenemos más de 1 GW de capacidad de energía renovable contratada. Además, colaboramos con más de veinte proveedores de energía, y cada uno de ellos tiene al menos cinco proyectos renovables distintos con Microsoft. Todo ello demuestra la solidez y continuidad de las relaciones necesarias para ampliar la energía limpia.
Al unir escala y agilidad, el acuerdo marco de 10,5 GW entre Microsoft y Brookfield transmite al mercado una señal de demanda a largo plazo, con horizonte 2030. Esta visibilidad facilita a los promotores obtener financiación con mayor facilidad, reforzar cadenas de suministro, contratar ingenieros y construir infraestructuras energéticas de primer nivel.
Situando a las comunidades en primer lugar
Nuestra contratación de energía renovable ha movilizado miles de millones de dólares en inversión privada, ha respaldado miles de puestos de trabajo en las comunidades donde operamos y ha generado beneficios adicionales muy relevantes.
Gracias a nuestras colaboraciones con promotores y entidades sin ánimo de lucro, hemos incorporado en nuestra cartera energética beneficios orientados y guiados por las comunidades en las que operamos. Estos beneficios incluyen infraestructuras más sólidas, mayor inclusión económica y apoyo a organizaciones que trabajan para las comunidades locales.
Nuestro apoyo a las comunidades se traduce en proyectos como nuestro PPA de 500 MW con Sol Systems o el PPA de 250 MW con Volt Energy Utility, que generaron oportunidades de formación y empleo locales, y que también destinaron fondos a entidades sin ánimo de lucro y a iniciativas de restauración de hábitats.
Asimismo, hemos firmado más de 1,5 GW de energía solar distribuida, llevando energía limpia directamente a cientos de comunidades de todo el mundo. Acuerdos de referencia como nuestro contrato de compraventa de energía –offtake- de 500 MW con Pivot Energy o el de 270 MW con PowerTrust contribuirán a impulsar empleo, reducir costes energéticos y reforzar la resiliencia de la red en comunidades de Estados Unidos, México y Brasil. Para obtener más detalles sobre estos ejemplos y sobre nuestro enfoque para integrar beneficios comunitarios en los acuerdos de energía limpia en este whitepaper de Microsoft.
La innovación abre nuevos mercados y nuevas oportunidades
La estrategia de energía limpia de Microsoft continúa siendo clave para promover la innovación técnica, comercial y regulatoria. Nuestro trabajo ha ayudado a abrir nuevos mercados y a extender el uso de contratos multi-tecnología que impulsan la descarbonización.
En Japón, Microsoft ha firmado uno de los primeros acuerdos corporativos de compraventa de energía (PPA) en el mercado eléctrico reestructurado del país. Nuestro acuerdo de 25 MW y 20 años con Shizen representa el primer PPA virtual de un solo activo ejecutado en Japón, lo que ha ayudado a abrir el camino a más de 2 GW de contratación corporativa desde 2024, según Bloomberg New Energy Finance.
Además de impulsar nuevos mercados, hemos cerrado varios acuerdos de compra multi-tecnología en mercados incipientes donde las empresas están empezando a adoptar este tipo de soluciones. En India, Microsoft ha firmado un acuerdo de compra de energía híbrida -solar/eólica- por un total de 437 MW con Renew, donde nuestros proyectos contribuirán a mejorar el acceso a la energía y la electrificación rural. En el estado de Washington, donde Microsoft tiene su sede, nuestros centros de datos en el condado de Douglas se abastecen al 100% de energía libre de carbono, gracias a una combinación innovadora de nueva energía eólica y almacenamiento hidroeléctrico, que permite suministrar energía limpia las 24 horas del día.
Mirando a 2030 y más allá
En 2025, la Agencia Internacional de la Energía (IEA) describió una nueva “Era de la Electricidad”,marcada por el rápido aumento de la demanda eléctrica: vehículos eléctricos, los aires acondicionados, los centros de datos y las bombas de calor. A medida que la electricidad es cada vez más importante para más sectores de la economía, la demanda de electricidad asequible, fiable y limpia seguirá creciendo.
Nuestra experiencia en el desarrollo de la cartera de energía limpia de Microsoft no solo refleja estas tendencias globales, sino que también contribuye a acelerarlas. Según la IEA, desde el año 2000 la generación renovable se ha multiplicado casi por cuatro. En numerosos mercados eléctricos, las energías limpias se encuentran entre las tecnologías que más crecen y, a menudo, las que se despliegan con mayor rapidez. Los compradores corporativos, como Microsoft, continúan actuando como un catalizador esencial para la innovación y la inversión en infraestructuras en el sector energético.
A medida que avanzamos en nuestro camino para ser negativos en términos de emisiones de carbono en 2030, Microsoft seguirá apostando por incorporar un amplio abanico de soluciones de electricidad libre de carbono, que complementen y amplíen nuestra cartera de energías renovables. Somos conscientes de que el crecimiento de la demanda eléctrica mundial exige una estrategia de descarbonización equilibrada y multidimensional para responder, tanto al desarrollo económico global como a los objetivos ambientales, y nuestros objetivos de sostenibilidad seguirán apoyando este enfoque en los próximos años. Esta estrategia exige un abanico más amplio de tecnologías de energía libre de carbono y soluciones que permitan modernizar la red eléctrica, entre ellas la energía nuclear, la infraestructura de red de nueva generación y tecnologías de captura de carbono. Del mismo modo que en 2013, cuando firmamos nuestro primer PPA y la energía renovable aún representaba una parte relativamente pequeña de las redes eléctricas mundiales, hoy muchas tecnologías energéticas avanzadas siguen en fases tempranas de desarrollo, pero ofrecen un enorme potencial para impulsar el avance hacia un futuro energético asequible, fiable y sostenible.
Microsoft ya ha comenzado a impulsar el desarrollo de más tecnologías de energía libre de carbono. Estamos colaborando con Helion y Constellation Energy en un proyecto de fusión de 50 MW en el estado de Washington y estamos trabajando con Constellation para reactivar el Crane Clean Energy Center, una instalación de 835 MW en Pensilvania. Además, el Climate Innovation Fund de Microsoft ha destinado 806 millones de dólares a 67 inversiones, de las cuales el 38% se dirige a Sistemas Energéticos —impulsando energía y combustibles libres de carbono, almacenamiento energético y soluciones de gestión de la energía.
Agradecemos la colaboración continua con nuestros socios del sector energético para llevar estas innovaciones al mercado e incorporar nuevas herramientas tecnológicas en el proceso, acelerando así su desarrollo.
Seguiremos impulsando y utilizando nuevas herramientas basadas en Inteligencia Artificial para diseñar, autorizar y desplegar tecnologías energéticas que permitan ampliar y operar la red eléctrica de forma más eficiente, incorporando más energía limpia con mayor rapidez. Un ejemplo de este trabajo es nuestra colaboración con el Laboratorio Nacional de Idaho y con el operador Midcontinent Independent System Operator (MISO), entre otras iniciativas.
A medida que avanzamos en el desarrollo de tecnologías energéticas innovadoras, reconocemos que los estándares deben evolucionar al mismo ritmo que la innovación. Por eso, seguiremos participando en los foros sectoriales que refuerzan los estándares de medición de emisiones de carbono, para que nuestras adquisiciones de energía limpia se midan con mayor precisión y generen reducciones reales de emisiones, manteniendo siempre el alto nivel de integridad que el mundo espera de Microsoft.
Nuestro compromiso de ser negativos en términos de emisiones de carbono sigue siendo una llamada a la acción —para Microsoft, nuestros clientes y para todo el sector tecnológico— a invertir en un sistema energético asequible, fiable y sostenible. Y, de cara a 2030, esa llamada a la acción nunca ha sido más clara.
Agradecimiento… e impulso para seguir avanzando
El hito que celebramos hoy es un logro colectivo, fruto del trabajo de los profesionales del sector eléctrico, los promotores de energías limpias, los líderes comunitarios, los innovadores tecnológicos y los responsables públicos con visión de futuro que siguen impulsando el despliegue de las renovables. Alcanzar este hito demuestra lo que la colaboración puede conseguir cuando se trata de convertir grandes ideas en realidad. El futuro de la energía libre de carbono es algo que construiremos juntos.
Como directora de Sostenibilidad de Microsoft, Melanie Nakagawa lidera los objetivos de la empresa de ser carbono negativo, positiva en agua y con cero residuos para 2030. Aporta una amplia experiencia en la intersección entre política, empresa y tecnología para impulsar soluciones climáticas y de sostenibilidad a escala global.
Como presidenta de Operaciones e Innovación en la Nube de Microsoft, Noelle Walsh dirige la organización que da soporte a la nube global de Microsoft. Supervisa la infraestructura física y las operaciones de la nube de la compañía, con un mandato centrado en la seguridad, la protección, la disponibilidad, la sostenibilidad y el crecimiento competitivo de la infraestructura, aportando décadas de liderazgo operativo global.
Notas
- La energía renovable se define según la ficha informativa de Microsoft https://aka.ms/SustainabilityFactsheet2025, basada en los datos del ejercicio fiscal 2024.
- Hasta la fecha, el objetivo de energía renovable de Microsoft incluye dos categorías principales: energía renovable procedente de proyectos contratados y energía renovable de la mezcla de red. La primera corresponde a energía renovable suministrada mediante PPAs o mecanismos de contratación a largo plazo similares, generalmente vinculados a nuevos proyectos en los que nuestra participación financiera en su desarrollo es fundamental para su éxito. Esta categoría representa más del 90% de la energía renovable aplicada para alcanzar nuestro objetivo de 2025. La segunda categoría es la “mezcla de red” (“grid mix”), es decir, energía renovable respaldada a través de nuestras relaciones y tarifas estándar con las compañías eléctricas, incluidas políticas como los estándares de cartera renovable y los objetivos de descarbonización estatales o de las utilities.
Nuestro objetivo de lograr un 100% de energía renovable en 2025 no incluye compras de certificados de energía renovable (RECs) adquiridos a corto plazo en el llamado “mercado spot”, procedentes de proyectos de energía limpia ya operativos.
Teniendo en cuenta lo anterior, Microsoft utiliza una fórmula sencilla para determinar nuestra métrica de energía 100% renovable a escala global y anual. Actualizamos y detallamos la metodología y los supuestos que sustentan esta fórmula en nuestros informes anuales de sostenibilidad.
- La energía limpia —también denominada en este blog como energía libre de carbono— se define en la ficha informativa de Microsoft https://aka.ms/SustainabilityFactsheet2025, que corresponde a los datos del ejercicio fiscal 2024.
- La reducción de las emisiones de Alcance 2 entre los ejercicios fiscales 2020 y 2025 se calcula como la diferencia acumulada entre las emisiones basadas en la ubicación y las basadas en el mercado, excluyendo los certificados de energía renovable (RECs) adquiridos a corto plazo en el llamado mercado spot, es decir, aquellos certificados comprados de forma inmediata y sin contratos a largo plazo.