Así están redefiniendo su modelo operativo las empresas pioneras en la era de la inteligencia artificial
Por Jared Spataro, director de Marketing de IA aplicada al trabajo de Microsoft
Si hoy en día pasas un rato con cualquier equipo de desarrollo de software, verás algo a lo que merece la pena prestar atención. En los últimos años, la forma de crear software ha evolucionado siguiendo cuatro modelos claros de colaboración entre personas y agentes, y esos mismos patrones ya se están extendiendo a otras áreas de las empresas.
- Autor: eres tú quien realiza el trabajo y recurres a la IA cuando lo necesitas, ya sea para escribir una línea de código, una frase o crear un gráfico.
- Editor: defines la intención y la IA genera un primer borrador, que posteriormente revisas, ajustas y validas.
- Director: elaboras las especificaciones y delegas tareas completas para que la IA las ejecute de forma autónoma en segundo plano.
- Orquestador: diseñas un sistema en el que varios agentes trabajan en paralelo dentro de un flujo, avisándote solo cuando surgen incidencias o es necesario tomar decisiones que requieren de tu intervención.
Todos los líderes empresariales son conscientes de que el entorno está cambiando, pero pocos tienen realmente claro cómo actuar. Estos cuatro patrones constituyen un buen punto de partida. El verdadero reto ahora es rediseñar el modelo operativo de la organización en torno a estas nuevas formas de colaboración.
A medida que aumenta el uso de agentes, la participación humana no desaparece, sino que se transforma. Disminuye el trabajo más sistemático y operativo —aquel que implica ejecutar tareas paso a paso— y gana peso la capacidad de marcar el rumbo, definir criterios y evaluar resultados.
El objetivo no es trasladar todas las tareas o procesos al cuarto modelo de colaboración (el orquestador). La clave está en que los líderes sean capaces de asignar cada flujo de trabajo al tipo de colaboración más adecuado. Así es como toman forma las llamadas empresas pioneras (Frontier Firms, en inglés): organizaciones en las que el trabajo se diseña de manera intencionada, ajustando el grado de intervención humana al resultado que se pretende conseguir.
Lo que desvelan los datos
Nuestro estudio Work Trend Index 2026 confirma que este cambio ya está en marcha en todo tipo de sectores y perfiles profesionales. Para ello, se han analizado billones de señales anónimas de productividad procedentes de Microsoft 365 y se ha encuestado a 20.000 profesionales que utilizan IA en diez países distintos. Asimismo, se ha contado con la visión de expertos en nuevas formas de trabajo, inteligencia artificial y psicología organizacional para interpretar los datos y entender hacia dónde nos dirigimos. La conclusión es clara y se repite en todos los casos: el límite ya no está en lo que las personas son capaces de hacer, sino en cómo se organiza el trabajo a su alrededor.
- La IA impulsa el potencial individual. Un análisis —respetando siempre la privacidad— de más de 100.000 conversaciones en Microsoft 365 Copilot revela que el 49% de ellas están orientadas a tareas cognitivas: ayudan a analizar información, resolver problemas, evaluar situaciones y pensar de forma creativa. Este cambio ya se refleja en los resultados: el 58% de los usuarios afirma que ahora produce trabajos que hace un año no habría podido realizar, cifra que asciende al 80% entre los llamados profesionales pioneros (Frontier Professionals), los perfiles más avanzados en el uso de inteligencia artificial. Además, cuando se les pregunta qué habilidades humanas son más relevantes en este contexto, destacan dos por encima del resto: el control de calidad de los resultados generados por la IA (50%) y el pensamiento crítico (46%), entendido como la capacidad de analizar información con objetividad y emitir juicios fundamentados.
- La paradoja de la transformación. En muchas organizaciones está emergiendo una clara tensión: la exigencia de rendir en el presente entra en conflicto con la necesidad de transformarse de cara al futuro. El 65% de los usuarios de inteligencia artificial teme quedarse atrás si no se adapta con rapidez, pero, al mismo tiempo, un 45% reconoce que se siente más seguro centrado en los objetivos actuales que replanteando su forma de trabajar con IA. Solo el 13% percibe que realmente se recompensa la reinvención del trabajo con estas herramientas, incluso cuando no se alcanzan los resultados esperados. En definitiva, las mismas fuerzas que aceleran la adopción de la IA también están frenando su despliegue.
- Toda organización es, en esencia, un sistema de aprendizaje. Los datos reflejan que factores organizativos, como la cultura, el apoyo de los managers o las políticas de talento, tienen más del doble de impacto en el uso de la inteligencia artificial que los factores individuales, como la actitud o el comportamiento (67% frente a 32%). En concreto, se pone de manifiesto la importancia de crear entornos preparados para la IA: culturas que la entiendan como una ventaja estratégica y fomenten la experimentación; líderes que den ejemplo e incentiven su uso; y modelos de talento que desarrollen habilidades y faciliten su aplicación en el día a día. La clave ya no es si las personas tienen las capacidades adecuadas, sino si las empresas están diseñadas para desarrollarlas.
Las empresas que hoy sean capaces de construir un nuevo modelo operativo no solo ganarán velocidad a corto plazo. Estarán sentando las bases de algo mucho más sólido: organizaciones capaces de aprender más rápido que sus competidores, de multiplicar su inteligencia colectiva y de volverse cada día más difíciles de alcanzar.
Para un análisis más en profundidad, consulta el informe Work Trend Index 2026.
Copilot Cowork impulsa a las empresas pioneras: ahora es móvil, ampliable y preparado para el entorno empresarial
Ningún sistema dentro de una organización puede escalar de verdad sin una infraestructura que conecte a las personas y a los agentes en un mismo flujo de trabajo, con datos integrados y la capacidad de gestionarlos y gobernarlos de forma eficiente. Ahí es donde entra en juego Microsoft 365 Copilot, concebido precisamente para dar respuesta a esa necesidad.
Hoy, damos un paso más con la evolución de Copilot Cowork, incorporando nuevas capacidades que permiten a las organizaciones pasar de tareas de IA aisladas a flujos de trabajo coordinados y estructurados en varias fases. Con Cowork, los equipos pueden definir objetivos claros y delegar tareas entre aplicaciones, sistemas empresariales y fuentes de datos, manteniendo siempre el control y la supervisión durante todo el proceso.
Esta actualización incorpora Copilot Cowork Mobile para iOS y Android, junto con un ecosistema de plugins en expansión que amplía el acceso a herramientas y datos de la organización dentro de estas experiencias. Esto incluye integraciones nativas con servicios de Microsoft como Dynamics 365 y Microsoft Fabric, además de soluciones de partners que estarán disponibles en las próximas semanas como LSEG (London Stock Exchange Group), Miro, monday.com, S&P Global Energy, entre otros. Las organizaciones también podrán desarrollar sus propios plugins para convertir sus procesos y conocimiento interno en soluciones reutilizables y escalables. A esto se suma una primera oleada de conectores de Copilot que acceden en tiempo real a datos externos (federated connectors), que ya está disponible de forma general en Researcher y en Microsoft 365 Copilot Chat, con integraciones de socios como HubSpot, LSEG (London Stock Exchange Group), Moody’s y Notion, entre otros.
En conjunto, estas novedades transforman Copilot Cowork, que pasa de ser un asistente centrado en tareas puntuales a convertirse en una plataforma extensible capaz de orquestar el trabajo en entornos de Microsoft y en sistemas de terceros. Todo ello, con capacidades de gestión y gobierno de Microsoft Agent 365, que permite desplegar y escalar agentes en funciones clave del negocio como ventas, operaciones o atención al cliente.
La IA ha dejado de ser un terreno de pruebas y ahora el verdadero reto está en cómo llevarla a la práctica. Los empleados ya trabajan bajo distintos modelos y dinámicas impulsadas por esta tecnología. La gran incógnita para los equipos directivos es si serán capaces de adaptarse a tiempo. Tener acceso a la IA pronto dejará de ser un factor diferencial. La ventaja competitiva estará en cómo se reorganiza el trabajo a su alrededor.
Para conocer más detalles sobre estas innovaciones, puedes consultar el blog de Microsoft 365.