Por: Juan Lavista Ferres, científico jefe de datos, Microsoft y Chris Bishop, miembro técnico y director de Microsoft Research AI for Science.
En todo el mundo, los peligros del clima extremo son una realidad diaria. En 2024, el clima extremo desplazó o interrumpió la vida de más de 800,000 personas en todo el mundo, un recordatorio de que los pronósticos precisos y oportunos no se tratan solo de datos; se trata de personas. Desde los agricultores que deciden cuándo plantar hasta las comunidades costeras que se preparan para los huracanes, un mejor pronóstico puede salvar vidas, proteger la infraestructura y apoyar las economías.
Es por eso que Microsoft sigue comprometido a profundidad con Aurora, un modelo de IA diseñado para ayudar a los científicos a comprender los sistemas de la Tierra de nuevas maneras. Entrenado con grandes cantidades de datos, está ajustado para modelar los sistemas de la Tierra. Aurora ya se ha mostrado prometedora en múltiples escenarios, incluida la predicción del clima, el seguimiento de huracanes y la calidad del aire, y el modelado de olas oceánicas y flujos de energía.
Hoy, reafirmamos nuestro compromiso: mantener Aurora abierta, colaborativa e impactante para que los investigadores puedan innovar más rápido y ofrecer soluciones que ayuden a las comunidades a prepararse, adaptarse y prosperar. El progreso científico depende de la apertura y de una comunidad global fuerte, por lo que Aurora progresará como una plataforma de código abierto, para permitir a los científicos de todo el mundo contribuir y aplicarla a los nuevos desafíos climáticos y meteorológicos.
La siguiente fase: Impulsar la innovación a través de asociaciones de investigación
Colaboramos con el profesor Rich Turner, líder en investigación de aprendizaje automático, y su laboratorio en la Universidad de Cambridge a través de una subvención de Microsoft AI for Good y científicos de investigación para continuar el desarrollo de Aurora. Desarrollado en un inicio por Microsoft Research AI for Science, con la colaboración del profesor Turner, creemos que Aurora tiene el potencial de cambiar la forma en que los científicos de todo el mundo pueden usar la IA para la ciencia del tiempo y el clima.
Sobre la base de nuestra iniciativa SPARROW, también invertimos en la investigación de estaciones meteorológicas de código abierto que pueden ampliar el acceso a datos ambientales de alta calidad. Estos sistemas asequibles y desplegables en la comunidad están diseñados para ayudar a llenar los vacíos críticos de observación y fortalecer la confiabilidad de las predicciones meteorológicas donde más importan.
Poner Aurora a disposición de los científicos de todo el mundo
El código fuente de Aurora y los pesos de los modelos ya están abiertos, pero vamos más allá. Junto con Turner y Cambridge, nuestro equipo de AI for Good abrirá el código de las futuras versiones de Aurora y los nuevos modelos que se basan en él, incluidas las canalizaciones de entrenamiento. Al hacer que Aurora sea abierta y gratuita para desarrollar, permitimos que los investigadores y desarrolladores de todo el mundo colaboren, contribuyan e impulsen la innovación juntos.
Potenciar los servicios meteorológicos nacionales
Al igual que con cualquier tecnología, la medida del éxito de herramientas como Aurora es tener un impacto positivo en la vida de las personas. Empoderar a los servicios meteorológicos nacionales en todo el Sur Global, junto con el Norte Global, es una prioridad. Estamos enfocados en particular en la aplicación de Aurora para ayudar a los servicios meteorológicos a desarrollar y fortalecer sus propios sistemas de pronóstico que se adaptan a sus propios entornos locales. Esto les permitirá adaptarse, extenderse e innovar sobre Aurora, para mejorar la precisión, confiabilidad y alcance de sus pronósticos.
Habilitación de un ecosistema intersectorial
Aurora está entrenada en una de las colecciones más grandes de datos atmosféricos jamás reunidas para desarrollar un modelo de pronóstico de IA. Luego se ajusta para realizar una variedad de tareas específicas, como predecir la altura de las olas o la calidad del aire, a través de cantidades modestas de datos adicionales.
La aplicación de tal modelo podría desbloquear la innovación en todo tipo de otras industrias. Por ejemplo, las empresas de energía y los comerciantes de materias primas han expresado interés, en particular en ver cómo se puede adaptar Aurora para predecir mejor la generación de energía renovable, anticipar eventos climáticos extremos y ayudar a proteger las redes de energía.
Estamos entusiasmados de ver que nuestro trabajo en Aurora se gradúa de un proyecto de investigación a un esfuerzo en verdad colaborativo y de código abierto. Al abrir Aurora a la comunidad global, permitimos avances en la comprensión científica que esperamos transformen la ayuda humanitaria, optimicen los sistemas energéticos, promuevan la sostenibilidad e incluso remodelen los servicios financieros.