Cómo 6 personas detrás de tecnologías conocidas dan forma a la IA en Microsoft
Han ayudado a dar forma a la era digital, inventaron tecnología transformadora como fuentes RSS, Google Docs y Lens, Kubernetes, Python y más. Ahora, estos tecnólogos pioneros se encuentran entre los muchos que han elegido a Microsoft como el lugar para resolver problemas difíciles y construir lo que sigue.
Algunos han regresado a Microsoft después de algunos años de ausencia, mientras que otros se unen por primera vez, atraídos por la escala de la compañía, su cultura en evolución, incluida una creciente adopción del software de código abierto, que se construye y comparte de manera pública, y su voluntad de invertir en apuestas a largo plazo.
Conozcan a seis de los pioneros detrás de algunas de las tecnologías más conocidas del mundo que han aportado su visión y experiencia para ayudar a liderar nuevos avances en IA en Microsoft.
R.V. Guha
El inventor de las fuentes RSS ahora utiliza IA para hacer que la web sea conversacional.
R.V. Guha creó las fuentes RSS, abreviatura de Really Simple Syndication, en 1999. Su trabajo cambió la forma en que las personas obtienen información en línea y aceleró la evolución de los blogs y podcasts al permitir que los usuarios se suscriban en automático a las actualizaciones de los sitios web, en lugar de verificar de manera manual cada uno en busca de contenido nuevo.
Guha se unió a Microsoft este año para lanzar NLWeb, un proyecto abierto que agrega experiencias conversacionales a los sitios web para que los usuarios puedan «chatear» con los sitios de manera directa, para obtener respuestas a sus preguntas, sin necesidad de hacer clic en menús o cuadros de búsqueda. Sus ambiciones para NLWeb se alinearon con la visión de Microsoft de hacer que la IA sea más accesible, dice, así como con la escala y los recursos de la compañía para tener un impacto significativo.
«Es tal vez lo que más me ha entusiasmado construir en toda mi vida, y eso no es una exageración», dice Guha. «Si miras cualquier aplicación o sitio web, la forma en que interactúas con él es al hacer clic en las cosas que el diseñador pensó que serían más interesantes para ti. Imagina liberarte de las limitaciones de lo que pensaba el diseñador y poder conversar con cualquier aplicación en cualquier lugar».
Brendan Burns
Inventó Kubernetes y ahora fabrica herramientas de IA para desarrolladores.
Cuando Satya Nadella se convirtió en CEO de Microsoft en 2014, vio el código abierto como una forma de crear mejor software a través de la colaboración. Esa visión generó confianza con los desarrolladores y posicionó a la empresa para liderar la creación de herramientas y servicios diseñados para la nube.
Es una mentalidad que atrajo a Brendan Burns, cocreador de Kubernetes, una de las tecnologías de código abierto más utilizadas del mundo. Llamado así por la palabra griega para «timonel», Kubernetes actúa como control de tráfico aéreo para software, para asegurar que los programas se ejecuten sin problemas y de manera confiable a medida que se mueven a través de diferentes computadoras y centros de datos.
Burns creció cerca de la sede de Microsoft en el área de Seattle y aprovechó la oportunidad en 2016 para unirse a una empresa que describió como «el ícono de la tecnología» durante su infancia. Lo que selló la decisión, dice, fue el legado inigualable de Microsoft de empoderar a los desarrolladores.
Hoy, Burns continúa su enfoque en la infraestructura fundamental que hace posible la informática moderna, para crear las herramientas que ayudan a otros a crear cosas para que las personas las usen, como vicepresidente corporativo en el equipo de Azure. Parte de sus esfuerzos consisten en desarrollar herramientas internas de IA «para reducir el trabajo», las tareas repetitivas y agotadoras que enfrentan los ingenieros.
«Todo el mundo se inscribe para escribir software, porque eso es lo que nos entusiasma», dice Burns. «Pero al menos el 50% del tiempo se dedica a cuidar el software, solucionar problemas de seguridad, implementar código, todo tipo de problemas operativos.
«Nadie quiere que lo despierten en medio de la noche para tratar de solucionar un problema», dice, «así que vemos cómo podemos aplicar la tecnología para eliminar o reducir de manera efectiva las cosas que a la gente en verdad no le gustan del trabajo y permitirles concentrarse en las cosas que hacen».
Aparna Chennapragada
La creadora de Google Lens ahora crea agentes de IA para aumentar la productividad.
Después de 25 años de «trabajar sin parar» en tecnología, incluido el desarrollo de Google Lens y Google Now, Aparna Chennapragada estaba a mitad de un año sabático, viajaba con la familia, abordaba proyectos en casa y creaba prototipos de ideas por diversión, cuando un amigo organizó una llamada con Nadella.
El CEO «me dijo que deberíamos aspirar a ser aprende-todo, no sabelotodo», recuerda. Era 2023 y la IA generativa acababa de comenzar a remodelar la industria a una velocidad vertiginosa, así que «eso en verdad se me quedó grabado. Nunca ha habido un momento en la tecnología en el que esa mentalidad importara más, porque con la IA, el terreno cambia cada pocos meses. Lo que ayer parecía magia, hoy es algo común y corriente».
Tomar conocimientos técnicos profundos y crear productos intuitivos que ayuden a millones de personas ha sido el «eje constante» a lo largo de la carrera de Chennapragada, dice, por lo que esa conversación la inspiró a dejar de lado sus proyectos de remodelación y unirse a Microsoft.
Los proyectos iniciales incluyeron ayudar a crear un editor visual de IA y el programa Frontier para ayudar a las empresas a adoptar la IA, así como poner en marcha la aplicación Microsoft 365 Copilot como un centro de productividad. Ahora es directora de productos de experiencias y dispositivos, lo que ayuda a reimaginar la productividad en la era de la IA, en parte al liderar los esfuerzos para crear agentes inteligentes o asistentes de IA que puedan razonar, planificar y tomar medidas, con permiso.
«La IA tiene el poder de amplificar el potencial humano, no solo automatizarlo», dice Chennapragada. «Quería estar en el centro de dar forma a eso».
Sarah Bird
Creó un lenguaje común para la IA y ahora ayuda a construir tecnología confiable.
Desarrollar herramientas poderosas de inteligencia artificial es solo una parte del reto; construirlas de forma responsable para que funcionen como se espera es el siguiente paso, y Sarah Bird lidera ese camino.
Bird, quien participó en la creación de ONNX —una especie de lenguaje común para que los programas de IA puedan “comunicarse” entre sí—, ocupa en la actualidad el cargo de directora de producto de IA responsable en Microsoft. Uno de los objetivos de su equipo es garantizar que los agentes de IA no solo generen confianza, sino que realmente la merezcan.
«Necesitas dar a los agentes acceso a muchas cosas importantes y la capacidad de tomar medidas, pero quieres que se mantengan enfocados y se mantengan concentrados en lo que les dijiste que hicieran y no les permitieras hacer nada más», dice Bird. «Diseñar sistemas que nos permitan hacer eso es muy, muy divertido y desafiante».
Su trabajo parte de una visión de innovación a largo plazo. Regresó a Microsoft en 2019 después de un periodo en Facebook, ahora Meta. Lo hizo, según cuenta, por el compromiso temprano y constante de Microsoft con la IA responsable, incluso cuando aún se consideraba un tema académico y los clientes no lo veían como una prioridad.
«Cuando el mundo entendió por qué esto era tan importante, nosotros ya habíamos trabajado en ello durante años, por lo que estábamos muy bien posicionados para comenzar a movernos con rapidez cuando nuestros clientes nos necesitaran», dice. «El liderazgo de Microsoft comprende que debemos invertir en todas las dimensiones de la IA: seguridad, protección de datos y privacidad.
Bird lo resume con claridad: “Si no lo hacemos bien ahora, no alcanzamos ese futuro increíble que está por delante”.
También destaca la cultura colaborativa de “One Microsoft” como un factor clave para reunir a expertos de áreas tan diversas como privacidad, inteligencia contra amenazas, identidad, equidad e incluso sistemas biológicos, con el fin de resolver problemas que ninguna disciplina podría abordar por sí sola.
Sam Schillace
El creador de Google Docs ahora impulsa la colaboración entre la IA y las personas.
El creador de Google Docs ahora impulsa la colaboración entre la IA y las personas.
Sam Schillace, uno de los creadores de lo que más tarde se convirtió en Google Docs tras la adquisición de su startup Writely por parte de Google, se unió a Microsoft en 2021 al ver que la compañía se comenzaba a transformar en un lugar más abierto, dinámico y con espíritu emprendedor. En la actualidad, lidera un equipo de prototipos dentro de la oficina del director de tecnología, donde explora nuevas formas de colaboración entre la IA y los humanos, para desarrollar herramientas que combinan código tradicional con razonamiento, memoria y comprensión de contexto por parte de la IA.
«No construyo modelos; los consumo», dice Schillace. Los modelos fundacionales que impulsan la IA —sistemas de gran escala entrenados con enormes volúmenes de datos— “han sido como ir a un restaurante donde te sirven un corte de carne espectacular, pero sin cocinar. Y yo quiero que esté cocido, con vegetales, cubiertos y que sea una comida completa”, es decir, que sea en verdad útil, no solo impresionante.
“Está bien si hace cosas sorprendentes”, dice, “pero no sirve de mucho si la persona aun dedica el mismo tiempo para terminar el trabajo”.
Schillace ve la IA como un cambio fundamental en la computación, similar al paso del escritorio a la nube.
«Esta es la primera vez que hemos tenido la capacidad de producir un exceso de poder cognitivo fuera de nuestros cerebros», dice. “Ahora es posible convertir electricidad en pensamiento, como antes se convertía en fuerza o movimiento. Podemos pagar por tiempo, tener múltiples agentes que piensan y trabajan en paralelo. Ya no solo trabajamos con sintaxis y código; ahora trabajamos con significado e intención”.
Guido van Rossum
El inventor de Python ahora trabaja para reforzar la memoria de la IA.
Guido van Rossum, creador de Python —el lenguaje de programación que millones de desarrolladores utilizan para indicarle a las computadoras qué hacer— se unió a Microsoft en 2020, después de que la combinación entre la jubilación y la pandemia lo dejara inquieto.
Allí, van Rossum dirigió un equipo que hizo que Python fuera más rápido al eliminar el «desorden» del lenguaje y comenzó a «incursionar en pequeños proyectos de inteligencia artificial».
Luego, en un giro inesperado incluso para él, la IA lo ayudó a dar un nuevo paso en su carrera. Después de décadas definiendo cómo se escribe el código, utilizó un programa de chat con IA para aprender TypeScript —un lenguaje más reciente creado en Microsoft—, que ahora emplea para desarrollar sistemas que permiten a los agentes de IA recordar lo que los usuarios han dicho, incluso en conversaciones extensas.
Van Rossum considera que este proyecto puede aliviar la frustración que siente al interactuar con programas de IA, tanto en el trabajo como en casa.
También valora la oportunidad de formar parte de un equipo con colegas inteligentes y experimentados, algo que, según él, echaría de menos si trabajara en solitario.
“Si no tuviera empleo, seguiría con la programación y tomaría proyectos como pasatiempo”, comenta. “Pero estaría mucho más aislado y no tendría el beneficio de conversar con un grupo diverso de compañeros con distintas experiencias, lo que me permite aprender con rapidez”.
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Ilustraciones creadas por Makeshift. Fotografía de R.V. Guha por Jim Gensheimer. Todas las demás imágenes fueron proporcionadas por los protagonistas. Historia publicada el 9 de octubre de 2025.
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