La industria automotriz también acelera su desempeño desde la nube

La exhibición de un sedán de lujo último modelo en un concesionario es apenas una de las fases del negocio automotriz, que incluye la importación de partes o su producción local, el ensamblaje, el diseño de estrategias para su comercialización y un servicio posventa integral que atraiga a los consumidores interconectados del siglo XXI.

En Ecuador, Corporación Maresa Holding reúne a un conglomerado de empresas líderes del sector automotriz, que distribuyen, comercializan y arriendan vehículos. Durante décadas, la corporación se ha enfocado en crear negocios de alto potencial en el mercado con un portafolio de marcas reconocidas como son Mazda, Fiat, Chrysler, Jeep, Dodge, RAM, Orgu Ford, Chery, Dongfeng y Avis.

Para la gestión de sus operaciones, Corporación Maresa construyó un centro de datos propio, el cual creció hasta alcanzar los 60 servidores. El centro de datos generaba costos crecientes asociados a renovación de licencias, mantenimiento y reposición del hardware, seguridad, uso de espacio físico, provisión de energía eléctrica y más. A pesar de la alta inversión, el centro de datos tenía un bajo nivel de confiabilidad ya que no contaba con esquemas de Alta Disponibilidad o con un Sitio de Recuperación ante Desastres para garantizar la operatividad de la corporación en caso de eventos inesperados.

Corporación Maresa, decidida en mejorar la gestión de TI, evaluó las ventajas y desventajas de actualizar su centro de datos. Esto implicaba más espacio físico y compra de nuevos servidores y licencias. Para ello, diseñaron un caso de negocios para comparar los aspectos técnicos y financieros de contratar soluciones de hosting local versus plataformas de nube.

“En nuestro centro de datos teníamos los sistemas de gestión y producción, el CRM, la administración de usuarios, las aplicaciones para la comercialización de vehículos, repuestos y atención en talleres y el ERP. Necesitábamos nuevas tecnologías y servicios que aseguraran la continuidad del negocio y la agilidad operativa. Por eso decidimos ir a la nube y, en ese sentido, tras evaluar diferentes opciones, optamos por mover toda nuestra infraestructura a Microsoft Azure”, comenta Juan Carlos Játiva, Gerente de Operaciones.

Corporación Maresa es la primera corporación en la región que migró 100% a la nube. El proyecto se realizó en seis meses con el soporte de Business IT, socio de Microsoft, quien aplicó una metodología denominada BIT Cloud Adoption, la cual prepara a las empresas para la adopción de la nube al optimizar la infraestructura requerida, aprovecha las inversiones realizadas y minimiza el impacto de la disponibilidad de los servicios durante la migración.

“Al principio, el proyecto requería recursos por 25 mil dólares mensuales; sin embargo, hicimos un trabajo muy interesante para identificar servidores que no necesitan estar encendidos de manera continua (incluso algunos que pueden permanecer apagados el fin de semana). De esta forma, llegamos a un valor de 13 mil dólares para tener allí toda nuestra infraestructura. Incluso los sistemas que no son Microsoft han funcionado sin ningún problema de compatibilidad en Azure”, indica el ejecutivo.

Corporación Maresa estimaba un ahorro de 15% al externalizar su centro de datos. Al culminar la implementación en la nube de Azure, el ahorro alcanzó un 35% del presupuesto de TI. Ahora el conglomerado tiene su información disponible en caso de imprevistos con Azure Site Recovery y sus datos están protegidos con Azure Backup, sin importar donde estén.

La nube de Microsoft impulsa la transformación digital de las empresas que cuentan con una plataforma escalable, segura, flexible e innovadora que incrementa su productividad y amplía sus horizontes de negocios.

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