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Cómo las clases de cómputo construyen un futuro mejor para los estudiantes en Juárez, México

En Ciudad Juárez, una ciudad mexicana llena de fábricas al sur de El Paso, Texas, la madre de Daisy Aguilera Suárez a menudo regresa a casa exhausta de turnos de 13 horas en los que cose bolsas de aire para automóviles. El padre de Alexis García Amador arregla autos y casas los fines de semana para llegar a fin de mes entre turnos como supervisor de una fábrica de productos electrónicos. El padre de Roberto Delgado Muñoz se dedica a la construcción cuando no está a cargo del ajetreado camión de comida de la familia.

Como muchas personas en Juárez, los tres padres tienen trabajos de bajos salarios para mantener a sus familias. Casi dos tercios de los empleados aquí trabajan en la manufactura, donde muchos trabajos no son calificados y pagan un promedio de 267 pesos, o $13 dólares por día.

Pero los adolescentes Aguilera, García y Delgado trabajan hacia un futuro diferente al estudiar ciencias de la computación (o cómputo) con un programa de Microsoft llamado Educación Tecnológica y Alfabetización en las Escuelas, o TEALS (Technology Education and Literacy in Schools). Su escuela, Conalep III, es una de las cuatro en Juárez que ahora se asocian con TEALS en la primera expansión del programa en México, y es la primera vez que el plan de estudios está disponible en español.

Tres adolescentes de pie frente a una escalera en una escuela
Alumnos de Conalep III (de izquierda a derecha) Roberto Delgado Muñoz, Daisy Aguilera Suarez y Alexis García Amador

“Esta es una oportunidad muy buena, porque ayuda a las personas a aprender sobre computadoras y salir adelante en sus vidas”, dice Delgado, quien tiene 18 años, trabaja en el negocio de su familia y le gustan los videojuegos y el baile.

Está interesado en una carrera en la industria alimentaria como sus padres, quienes no terminaron la escuela secundaria, pero que también estudian electricidad industrial y cómputo para poder ganar más y ser parte de la creciente economía digital de la región.

“Tienes que mantenerte actualizado con las últimas tecnologías porque esto es lo que te da futuro”, dice. “Tienes que modernizarte”.

TEALS une a voluntarios técnicos de la industria con el plan de estudios y los maestros para llevar la educación en ciencias de la computación a los estudiantes desatendidos. El año pasado, enseñó habilidades de codificación a 14 mil estudiantes en escuelas de Estados Unidos y Canadá para ayudar a crear mejores oportunidades laborales.

El programa piloto en Juárez utiliza un nuevo enfoque que permite a las organizaciones sin fines de lucro locales tomar la iniciativa, asegurándose de que los maestros y voluntarios tengan la capacitación y los recursos que necesitan para enseñar a los estudiantes ciencias de la computación para prepararlos mejor para carreras prometedoras.

“TEALS puede abrir una oportunidad global para los estudiantes”, dice Alma Rosa Cital, directora de Conalep III, una escuela técnica que prepara a estudiantes de bajos ingresos para carreras especializadas como electrónica o administración de empresas. “No solo para los estudiantes, sino también para sus familias, la ciudad y el país”.

Una mujer frente a una escalera en una escuela
Directora de Conalep III Alma Rosa Cital

Rodeado de caminos de tierra en las afueras de la ciudad, Conalep III atiende en su mayoría a estudiantes de trabajadores en maquiladoras o fábricas de propiedad extranjera, donde los salarios pueden ser en extremo bajos. Pero los objetivos de Cital van más allá de ayudar a los estudiantes a encontrar buenos trabajos. Ella los educa para que se conviertan en “jóvenes pioneros” que puedan mirar más allá de su entorno, transformar sus vidas e inspirar a otros a hacer lo mismo.

“Mi visión como directora es dar a los jóvenes una idea de que hay más cosas que pueden lograr, que pueden cambiar el mundo y marcar la diferencia dondequiera que estén”, dice Cital.

Las cuatro escuelas de Juárez ya ofrecen algo de cómputo, pero TEALS ofrece un plan de estudios avanzado de la Universidad Carnegie Mellon y capacitación profesional para ayudar a los estudiantes y maestros a aprender más.

Germán Parra, profesor de matemáticas y ciencias de la computación en COBACH 6, una escuela de educación general, agradece el apoyo para enseñar Python, un lenguaje de programación versátil. Orlando Daniel Avitia, director de CECYT 22, una escuela técnica para estudiantes de bajos ingresos, dice que TEALS brindará a los niños un panorama más amplio de carreras potenciales. CBTis 114 es la cuarta escuela que se asocia con TEALS en esta etapa inicial.

TEALS ha ayudado a llevar habilidades en ciencias de la computación a más de 93 mil estudiantes durante los últimos 12 años, opera en 31 estados, Washington, D.C. y Columbia Británica, y en la actualidad involucra a más de 700 empresas y 1,650 voluntarios. Ya había comenzado a florecer a lo largo del Río Grande en El Paso, donde los estudiantes de 23 escuelas están en el programa este año.

Durante la pandemia de COVID-19, las opciones de aulas virtuales permitieron a los voluntarios participar de forma remota mediante videoconferencias y otras funciones interactivas. Mejorar la educación STEM ha sido durante mucho tiempo un objetivo para Alejandra De La Vega, jefa de gabinete del gobernador de Chihuahua, donde Juárez – población 1.5 millones – es la ciudad más grande. Con 350 plantas de ensamblaje, el estado es un centro de fabricación en la vibrante región binacional. Pero generaciones de familias han permanecido estancadas en trabajos no calificados que ahora desaparecen poco a poco con la automatización.

Una mujer sentada en un sillón dentro de una oficina
Alejandra De La Vega, jefa de gabinete del gobernador de Chihuahua (foto cortesía de De La Vega)

“Los niños ven a su padre y a su madre trabajar en la manufactura toda su vida, y su calidad de vida nunca mejoró”, dice De La Vega, ex secretaria estatal de innovación y desarrollo económico.

“TEALS es una gran oportunidad para los jóvenes de Juárez porque brinda las habilidades necesarias para los trabajos del futuro e inspiración para que los niños vean en verdad a las carreras STEM como un cambio de vida”.

La inspiración a menudo proviene de ingenieros de la industria, que se ofrecen como voluntarios para compartir conocimientos profesionales junto con habilidades de codificación. Para el voluntario de TEALS Alan Soto García, gerente de software de una empresa de software y automatización industrial en Juárez, el voluntariado es una forma de aumentar la cantidad y calidad de la educación en ciencias de la computación en México.

Soto todavía recuerda a un profesor de cómputo que no podía explicar el propósito de la programación fuera de la escuela, más allá de las tareas y las lecciones teóricas. Como ingeniero y emprendedor, trabaja para transmitir su experiencia del mundo real a los jóvenes, ayudándoles a ver la codificación como una base de herramientas para un futuro mejor.

“Creo que TEALS puede ayudar a los estudiantes a cambiar su mentalidad y pensar en la programación no solo para ser programadores, sino también como una forma de iniciar un nuevo negocio basado en la tecnología, la automatización y la digitalización, que son el futuro del mercado laboral”, dice Soto, quien ha trabajado para la empresa INAUSO durante tres años.

También cree que TEALS generará un talento local más fuerte que pueda atraer empresas a la ciudad y ayudarlas a crecer. A menudo tiene que buscar fuera de Juárez e incluso de México para encontrar programadores calificados y espera que los estudiantes de TEALS algún día quieran trabajar en INAUSO.

Panorama de Ciudad Juárez, México
Ciudad Juárez (foto por Brian Smale)

“Siempre me gusta enseñar a los nuevos programadores de nuestra empresa cómo resolver problemas y ser mejores programadores, a través de compartir nuestras experiencias con ellos para que puedan aprender de nuestros errores y evitarlos”, dice. “De esa manera, su curva de aprendizaje será mucho más corta que la nuestra”.

Los estudiantes Aguilera, García y Delgado han estudiado ciencias de la computación básicas mientras superan desafíos como conexiones deficientes a internet y no tener una computadora en casa. Están entusiasmados de aprender más y tienen una carrera menos exigente a nivel físico que la fabricación de piezas electrónicas y dispositivos médicos en una maquiladora. La familia de Aguilera incluye ladrilleros y trabajadores de fábricas como su madre, que no pudo terminar la escuela secundaria, se casó joven y ahora a menudo trabaja 50 horas a la semana.

Aguilera, quien tiene 17 años y se especializa en telecomunicaciones, sueña con ir a la universidad y sobresalir en una carrera que le permita viajar y ver la playa por primera vez.

“Me gustaría tener un trabajo mejor que el que tiene mi mamá, en el que pueda tener un buen salario sin necesidad de tanto agotamiento físico, y mantener una mejor calidad de vida para mí y mi familia”, dice.

Su compañero de clase, García, que también tiene 17 años, quiere estudiar ingeniería automotriz en la universidad y dice que TEALS lo preparará para oportunidades laborales que sus padres no tenían. Su madre trabaja en una fábrica de semiconductores y ninguno de los padres fue a la universidad.

“Estoy muy interesado en la computación, ya que es el siguiente paso hacia un buen futuro para mi generación y para mí”, dice.

Para Microsoft, el lanzamiento de TEALS en Juárez es parte de un objetivo para hacer que la educación en ciencias de la computación sea equitativa, un desafío en una ciudad donde la mitad de las escuelas primarias y secundarias carecen de acceso a internet.

“TEALS es una gran oportunidad para los jóvenes de Juárez porque brinda las habilidades necesarias para los trabajos del futuro e inspiración para que los niños en verdad vean las carreras STEM como un cambio de vida”.

Pero a medida que los fabricantes digitalizan su trabajo, ha aumentado la necesidad de una mayor formación digital. El año pasado, el estado de Chihuahua trabajó con Microsoft para iniciar operaciones en el nuevo Centro de Inteligencia Artificial para que los trabajadores de las maquiladoras aprendan aprendizaje automático, almacenamiento blockchain y otras habilidades especializadas.

“TEALS es una iniciativa importante para capacitar a los jóvenes en habilidades STEM y ayudar a Juárez a pasar a la era de la transición digital”, dice Omar Saucedo, gerente de Microsoft TechSpark en México. TechSpark es el programa cívico de la empresa, que ayuda en la creación de empleo y la capacitación digital mediante la implementación de programas como TEALS y otras oportunidades económicas a través de asociaciones y promoción comunitaria en el terreno.

El lanzamiento de TEALS en Juárez requirió años de esfuerzo de maestros, escuelas, gobierno, la organización sin fines de lucro de tecnología Fundación Axcel y el patrocinador del programa, FECHAC, una organización sin fines de lucro enfocada en mejorar la vida de millones de personas en Chihuahua.

“Necesitamos docentes capacitados y jóvenes que puedan adquirir conocimientos tecnológicos para buscar un mejor salario, un mejor trabajo y mejores oportunidades”, dice Gilberto Cueva, presidente de FECHAC, que representa a 40 mil empresas.

“Con Microsoft y este programa, en definitiva podemos lograr ese objetivo y transformar la vida de los jóvenes en nuestra región”.

Foto principal: Ciudad Juárez (foto por Brian Smale)