Ir al contenido principal

Conservacionista marina tiene como objetivo crear conciencia a través de la tecnología

Cuando era niña y crecía en Arizona, a Carissa Cabrera le encantaba estar al aire libre. Iba a los parques con su hermana y otros niños del vecindario hasta que se encendieran las luces de la calle. A medida que crecía, comenzó a tomar lecciones de natación e iba a las playas de California con su familia, su primera exposición al océano, que se convertiría en el foco del trabajo de su vida.

“Creo que ahí es donde comenzó la fascinación”, dice Cabrera, de 27 años, una bióloga de conservación marina que ahora vive en Hawái.

Pero cuando era adolescente, fue un galardonado documental que vio para una tarea de inglés AP lo que la puso en su camino actual.

“Sé que mucha gente llega a la biología marina sin ese momento distintivo, pero ese fue el mío”, dice Cabrera, quien se había centrado en la fotografía como una posibilidad profesional antes de ver la película. “Habla del poder de las películas y de cuánto pueden influir en la mentalidad de los espectadores”.

Aunque tenía una beca para una universidad estatal, trabajó como mesera en la universidad para pagar el alquiler. A través de sus estudios, aprendió sobre las amenazas al océano, como la sobrepesca y los derrames de petróleo, que en verdad la encaminaron hacia la conservación.

Pero como no tenía las ventajas de otros estudiantes de biología marina que asistían a escuelas costeras, encontró oportunidades fuera del aula: trabajar en el laboratorio de descubrimiento marino de un planetario, realizar una pasantía en un zoológico, unirse a la Sociedad de Conservación y Conciencia Marina de su campus y viajes a México para hacer trabajo de campo en el océano. También ahorró para estudiar en el extranjero y se fue a las Islas Galápagos. Su licenciatura fue en biología evolutiva y ecológica de la Universidad de Arizona.

Mujer en la playa trabaja en un portátil Lenovo, visto desde atrás

También dedicó unos ocho años a involucrar a jóvenes estudiantes a través del alcance de la educación para la conservación.

Todas estas experiencias la llevaron a Hawái en 2016, donde obtuvo una maestría en ciencias marinas. En 2020, en un momento de círculo completo de aplicar lo que había vislumbrado por primera vez con ese documental que cambió su vida en la escuela secundaria, fundó The Conservationist Collective, una plataforma de comunicaciones que permite a las personas de todo el mundo obtener y compartir información sobre los desafíos que enfrentan los océanos. Se dio cuenta de cuántas personas más podía llegar de esta manera que a través de visitas prácticas (lo que todavía hace).

“En mi edad adulta, sin duda, la tecnología ha sido y es fundamental”, dice Cabrera, que trabaja con un Lenovo IdeaPad Slim 7i Pro (también conocida como Yoga Slim 7i Pro en otros mercados) con Windows 11. Su parte favorita de la nueva interfaz es poder colocar varias ventanas en la pantalla a la vez para poder realizar múltiples tareas y aumentar su productividad general. “Me ha brindado la oportunidad no solo de llegar a 30 estudiantes a la vez, que es lo que hacía cuando llevaba todos mis materiales de divulgación e iba a un salón de clases, sino que de hecho llegue a quien quiera saber más, donde sea que esté. Estoy muy agradecida por tener las mejores herramientas para trabajar para mi equipo, que está repartido por todo el país, y para mi misión”.

Lenovo IdeaPad Slim 7iPro abierta y mirando hacia la derecha

Para ella, era importante asociarse con empresas que se alinearan con sus posturas sobre sostenibilidad.

El compromiso de Microsoft de ser carbono negativo, positivo al agua y cero residuos para 2030 le atrajo, al igual que la dedicación de Lenovo para fabricar sus PC con materiales reciclados posconsumo y reducir las emisiones en un 50% para 2030.

Mano enguantada sujeta basura dejada en la playa

Su equipo de cuatro personas cree que todos pueden ser conservacionistas marinos y que no es necesario ser científico para ayudar.

“Cada persona tiene un papel que desempeñar cuando se trata de salvar nuestros océanos y no tiene que esperar ocho años para obtener su título de maestría para comenzar a hacerlo. Y, para ser sincera, no tenemos tiempo para eso”, dice Cabrera. “Es una filosofía inclusiva cuando se trata de conservación”.

Crea contenido medioambiental de manera principal para su sitio web, podcast y canal de TikTok, donde comparte consejos sobre las formas cotidianas de practicar cero residuos, sustentabilidad y reciclaje. Pero también comparte fragmentos de su vida en Hawái, sus viajes y la vida silvestre que encuentra en el agua, como las tortugas marinas.

“En verdad quieres que la gente se sienta inspirada y emocionada por el océano”, dice. “Y luego puede comenzar a presentar las cosas en las que de verdad necesitamos tomar medidas. Pero nadie va a proteger nada que no le importe”.

Todas las fotos excepto la Lenovo IdeaPad Slim 7i Pro, cortesía de Carissa Cabrera.