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Empleos tecnológicos que impulsan la recuperación económica en Europa

Erik Engblom ha vivido en Eskilstuna, Suecia, todos sus 28 años, sin contar el tiempo que pasó en Karlskrona para obtener una maestría en ingeniería industrial. Después de graduarse, regresó a casa para trabajar como consultor técnico en Alten, una empresa de consultoría.

Era feliz. Luego, en marzo de 2020, COVID-19 golpeó a Suecia con fuerza. El trabajo de Engblom fue terminado.

Fotografía de Erik Engblom
Erik Engblom, consultor en Capgemini, una firma global de consultoría en TI

“Fue el más grande impacto en mi vida”, dice. Pero no entró en pánico. En lugar de conseguir de manera frenética el primer trabajo que pudo encontrar, Engblom hizo un balance de la situación y de él mismo. “Me pregunté, ¿Qué puedo hacer para posicionarme mejor en el mercado laboral?” él dice. Con la misma importancia, investigó las habilidades que serían de gran demanda en el mundo post-COVID. Muy pronto identificó la tecnología de la información como el campo del futuro.

Después de una tormenta de búsquedas en YouTube, Instagram, LinkedIn y otros sitios, Engblom encontró un anuncio para un programa de capacitación de Microsoft Power BI. Como parte de una iniciativa de Microsoft, LinkedIn y GitHub para ayudar a 25 millones de personas en todo el mundo a adquirir las habilidades necesarias para tener éxito en el mundo laboral cada vez más digital, el programa de tres a seis meses capacitó a personas como Engblom en Power BI, Azure Cloud, administración de centros de datos y otras habilidades digitales.

Después de completar la capacitación de Microsoft, Engblom aceptó un trabajo como consultor en Capgemini, una firma de consultoría de TI global, donde usa todo lo que aprendió en su curso, dice. “Esa clase fue el segundo gran impacto en mi vida”, dice.

Admite haber estado nervioso cuando comenzó su trabajo en el llamado mundo real. Le preocupaba que la capacitación no hubiera tenido la suficiente profundidad como para permitirle realizar el trabajo requerido. “Así que fue una gran sensación sentarme en mi primera reunión y comprender todo lo que se hablaba”, dice Engblom. “La clase lo había cubierto todo”.

Disrupción económica generalizada con COVID-19

La pandemia conmocionó a la economía europea y las repercusiones continúan. El Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop) predice que casi siete millones de puestos de trabajo en la Unión Europea (UE) se perderán o no se crearán para 2022 debido al COVID-19.

Algunas ocupaciones se vieron más afectadas que otras, por supuesto. Los que más sufrieron fueron los que trabajaban en las industrias de la hospitalidad y los viajes; agricultores y pescadores; y artesanos. Por otro lado, los profesionales del cuidado personal, la salud y la enseñanza se vieron agobiados por el exceso de trabajo en hospitales, clínicas y enseñanza a distancia. Los profesionales de las artes y la interpretación también se vieron afectados de manera importante.

Pero las ocupaciones destacadas a las que en verdad les fue bien durante la pandemia fueron las de los sectores de la información y las comunicaciones. De hecho, las inversiones aceleradas en digital y sustentabilidad podrían sumar hasta 5.7 millones de nuevos puestos de trabajo en Europa para 2030, según un nuevo informe de investigación de Accenture.

Después de reconocer la necesidad de la reconversión digital, Microsoft puso en marcha su primer programa de empleo en junio de 2020 y, para marzo de 2021, había superado su objetivo original al llegar a más de 30 millones de personas en todo el mundo. Casi 9 millones de ellos estaban en Europa. Y muchos de ellos, como Engblom, que en el fondo es un guitarrista clásico, tienen una sólida formación creativa. Esto es importante porque se ha demostrado que el talento artístico combinado con las habilidades de TI impulsa la innovación, al crear las nuevas tecnologías que se necesitan para resolver algunos de los problemas masivos que enfrenta nuestra sociedad.

Los programas de reentrenamiento como este son muy necesarios, dice Alicia Miguez, graduada de un programa de reentrenamiento de Microsoft en Madrid, quien pasó de ser mesera a especialista en la nube en solo tres meses y medio. “Las habilidades digitales son esenciales hoy en día y se necesitan programas para ayudar a las personas en una situación tan difícil como la pandemia”.

Fotografía de Alicia Miguez
Alicia Miguez, graduada de un programa de reentrenamiento de Microsoft en Madrid que pasó de ser mesera a especialista en la nube

Motivado por el interés generalizado, Microsoft anunció una extensión del programa, diseñada para ayudar a 250 mil empresas a realizar contrataciones basadas en habilidades en 2021, para impulsar la comprensión de las habilidades entre empleadores y gobiernos.

Del trabajo en un café a un técnica en la nube

Alicia Miguez es una persona sociable. Aunque por lo demás no le gustaba mucho trabajar en un café de Madrid después de terminar la escuela (requería largas horas de pie), disfrutaba mucho la interacción con los clientes. “Me gustó hacerlos felices dándoles lo que querían”, dice. “Pero el trabajo era agotador a nivel físico”.

De hecho, justo antes del cierre del café debido a la pandemia, Miguez tuvo que irse de baja médica debido a lesiones en las manos. Atrapada en casa y aburrida, Miguez navegaba por Instagram cuando un anuncio sobre un programa de reentrenamiento tecnológico de Microsoft le llamó la atención.

“Era una de esas tardes largas en las que estábamos encerrados y pensé ‘¿Por qué no?’”, dice Miguez. Ella se sintió en especial atraída por el hecho de que el anuncio mencionaba la posibilidad de un trabajo después de completar el curso. Miguez no quería volver a trabajar en el café y buscaba una nueva dirección en la vida. “Pensé, ‘¡Qué diablos, no tengo nada que perder! Aplicaré para ese programa’”, dice ahora. Cuando recibió la llamada para aceptarla en el programa, estaba extasiada.

A los 29 años, Miguez tiene un GCE (Certificado General de Educación) en ciencias sociales y completó dos años de universidad en trabajo social cuando tuvo que abandonar la escuela por razones económicas. El trabajo de sus sueños cuando era más joven era ser maestra. Pero ella siempre se ha sentido cómoda con la tecnología.

“Recuerdo el primer día de clases como si fuera ayer; cinco profesores hicieron presentaciones especializadas cada uno, y destacaron que esta era una oportunidad que no deberíamos desperdiciar”, dice. No solo aprendió mucho, sino que fue divertido interactuar con sus compañeros de clase, muchos de los cuales ahora son amigos.

Después de completar el curso, Microsoft colocó a Miguez en un trabajo como técnica de soporte de Azure Cloud en Inetum España S.A., el brazo de TI de la cadena española de grandes almacenes El Corte Inglés. Lleva allí casi un año y le encanta.

“Disfruto cada parte de mi trabajo, lo que sea que quieran que haga, averigüe esto o investigue aquello, o hable con esta o aquella persona, estoy encantada de hacerlo. Me siento muy feliz”.

Este es solo mi primer paso hacia mi futuro.

“Esta es la mejor decisión que pude haber tomado”, dice Miguez. Después de 10 años en la industria alimentaria, está mucho más feliz y saludable. Puede usar el teclado sin lastimarse las manos y “mi estado de ánimo ante la vida ha cambiado por completo”, dice.

Su objetivo ahora es aprender todo sobre el hardware físico en el centro de datos para que pueda dar soporte a todos los sistemas locales que se conectan a la nube de Azure y, de manera eventual, graduarse como ingeniera de sistemas.

Tan positiva fue su experiencia, que Miguez ha corrido la voz entre sus amigos y familiares. Su cuñado, que perdió su trabajo a causa del COVID-19, ya comenzó a tomar el curso.

“Es muy difícil encontrar lo que te gusta hacer y poder perseguir ese sueño”, dice Miguez. “En especial durante la pandemia. No podría estar más feliz, no solo por conseguir el trabajo, sino por haber cambiado mi vida por completo”.

De pintora a gerente de centro de datos

Stephanie Dimitrakopoulos, de 36 años, es pintora por vocación, pero ha descubierto que la tecnología es una vocación satisfactoria y emocionante. Vive en Hoorn, en los Países Bajos, una ciudad cercana a Ámsterdam.

Foto de Stephanie Dimitrakopoulos
Stephanie Dimitrakopoulos es pintora por vocación, pero ha descubierto que la tecnología es una vocación satisfactoria y emocionante.

Antes de la pandemia, Dimitrakopoulos dio lecciones de pintura a niños, organizó exposiciones de su propio arte y también trabajó para Apple, como instructora de aplicaciones de software para usuarios comerciales. “Siempre me ha gustado jugar con las computadoras además de mi trabajo artístico”, dice Dimitrakopoulos.

Pero la pandemia acabó con todo. Se cancelaron las clases presenciales y las empresas despidieron trabajadores.

Siempre proactiva, Dimitrakopoulos comenzó a considerar su próximo movimiento. Pero ella no quería hacer algo solo para ganar dinero. “Tenía algo en casa por lo qué pensar, pero también buscaba una nueva carrera”, dice. “Quiero utilizar mi diversidad de cualidades”.

Dimitrakopoulos se enteró del curso patrocinado por Microsoft impartido por la Asociación de la Industria de Tecnología de Computación (CompTIA) a través de un programa del gobierno local. El curso la prepararía para ser una técnica de centro de datos en un entorno empresarial de Azure Cloud. Más de 140 personas solicitaron el programa. Dimitrakopoulos fue una de las 12 elegidas.

El material del curso fue desafiante, admite, pero “me encanta cuando algo es difícil. A veces estudiaba hasta las 11 de la noche”, dice.

Casi ha terminado con el programa y ya ha comenzado a ser asediada con ofertas de trabajo. “La necesidad de profesionales de centros de datos es tan fuerte que no será difícil encontrar un gran trabajo cuando termine el programa”, dice.

Cuando piensa en su propio futuro, a Dimitrakopoulos le gusta la idea de ser parte de algo que ayuda a “conectarse”. Quiere trabajar para una organización “importante” como un hospital, porque en última instancia ayudaría a los pacientes. “No pueden trabajar sin una red o datos, y estaría muy emocionada de ser parte de ellos”.

Ella todavía pinta, por supuesto, y de manera eventual, le gustaría trabajar para Microsoft, para usar sus habilidades creativas y técnicas. “Este es solo mi primer paso hacia mi futuro”, dice.

Una brillante visión del futuro

La Comisión Europea publicó su Pronóstico Económico de Verano de 2021 en julio de 2021, que contenía algunas noticias alentadoras. Ahora se espera que la economía europea se recupere más rápido de lo esperado: un 4.8% en 2021 y un 4.5% en 2022.

Los esfuerzos de reentrenamiento de Microsoft y sus socios, combinados con las medidas que la UE ha tomado en nombre de los trabajadores desempleados, son fundamentales para ayudar a esta recuperación. Los sectores público y privado comparten la responsabilidad de enseñar y mejorar las habilidades digitales en el mundo posterior al COVID-19 para que Europa salga de la crisis con más fuerza y sea más resiliente que antes. Ayudar a personas como Engblom, Miguez y Dimitrakopoulos a desarrollar sus habilidades digitales y encontrar nuevas carreras hará posible esa recuperación.

Las habilidades digitales son esenciales hoy en día y se necesitan programas para ayudar a las personas en una situación tan difícil como la pandemia.

De vuelta con Erik Engblom, ser un guitarrista clásico era su sueño cuando era niño, pero se dio cuenta desde el principio de lo mucho que se necesitaría practicar. “Así que dejé de soñar bastante rápido”, dice. Sus amigos de la escuela secundaria querían convertirse en médicos y abogados, pero él no tenía ambiciones de ese tipo. “Sólo me dejé llevar”, dice Engblom, que todavía toca la guitarra en su tiempo libre.

Cuando su contrato con Altum fue rescindido por la pandemia, se preguntó qué habilidades le habían faltado en ese trabajo, ¿Qué le hubiera gustado lograr que no hubiera tenido? Se dio cuenta de que no sabía cómo hacer análisis de datos, cómo explorar el significado de todos los datos que había administrado. Cuando encontró el curso de Microsoft Power BI en las redes sociales, se inscribió de inmediato.

Engblom eligió obtener un certificado DA-100. La formación le proporcionó una amplia descripción general de Power BI. Aprendió todo, desde la importación de datos hasta la creación de informes, el cumplimiento de los problemas de licencias y el conocimiento de cómo cargar datos en el panel de Power BI.

En cinco años, Engblom cree que continuará su trabajo como consultor, pero para hacer más por más clientes de Capgemini con un conjunto de habilidades más amplio. “En verdad disfruto este puesto y espero aprender más sobre tecnologías como SQL y, en especial, la nube, porque toda la industria se ha comenzado a mover hacia eso”, dice.

Engblom tiene una visión muy optimista de los próximos años. Europa se recuperará, cree, y el sector de las tecnologías de la información en particular disfrutará de un auge. “El futuro parece brillante”, dice.

Foto principal: Mujer adulta trabaja desde casa.